PDA

Ver la Versión Completa : la rosa enferma



21/05/2005, 01:54
oh rosa, estas enferma!
el gusano invisible
que vuela por la noche
en la tempestad que aulla.

ha descubierto tu cama
de goce carmesi.
y con su amor oscuro, secreto.
te consume la vida!

#elguitarrista#

roquentin
26/05/2005, 21:06
Llegó aduciendo que una amiga le habí*a hablado de mí*, aquella le comentó que yo seguramente podrí*a ayudarle. No siendo para nada un buen samaritano, sino al contrario, no terminaba de entender porque tení*a plantada frente a mí*, en actitud medio desafiante, medio resignada, a una chiquilla de alrededor de 17 años.

Era linda, cómo son todas, o casi todas, la mujeres a esa edad; sus ojos buscaban ocultarse bajo un mechón de su pelo oscuro al hombro y estaban un poco ausentes del brillo natural de su juventud; su aspecto era un tanto descuidado, si bien dejaba traslucir un cuerpecito de buen tono, tierno y delicado. Poseí*a la belleza propia del vigor hí*brido de algunas mestizas.

Me dijo que nunca habí*a estado con un hombre, sorteando responder directamente a mi pregunta de que qué se le ofrecí*a. Debo aceptar que fui sacado de balance ante tal respuesta, pues mis reprimidas tendencias se enfrentaron de golpe a mi moral; de improviso creí* entender de qué iba el misterioso asunto. Intenté averiguar quién era la dichosa amiga que le habí*a encaminado hací*a este sitio; sin mucho éxito, tení*an un pacto que no debí*a romperse. Supongo que yo no debí*a de saber la procedencia de la aguerrida jovencita dispuesta a todo; todo debí*a quedar allí* y ser solamente en ese momento... creo que eso debió ser.

No supe si estudiaba, o se ganaba la vida; el caso es que tení*a una poderosa necesidad de cierta cantidad, que nunca supe exactamente para que era; sin embargo, me acuerdo que no era una suma grave; pero es sabido que cuando no se tiene un ‘papi’ que solvente una vida holgada, o cuando éste esta imposibilitado para ayudar en los infortunios de la vida, o cuando se carece de él, algunos imprevistos pueden ameritar decisiones brutales.

De momento y a pesar mí*o, evadí* la lascivia de tenerle cerca enmascarándome con cierta ternura y empatí*a; y de verdad necesitaba sentir aquello. Era ruin aprovecharme de la situación. El mundo nos engulle y no se puede ser siempre vil, aunque se quiera. Le ofrecí* un trabajito, en el que tendrí*a que poner en orden el lugar a cambio de un pago que acordamos y que cubrirí*a parte de sus necesidades inmediatas. Traté de volver a mi ocupación, a la rutina de ese momento; pero era iníºtil, mi cuerpo libraba una batalla campal contra mi conciencia; mis ideas y principios eran terriblemente sitiadas por el ardor de mi sangre. Mi actitud paternal no hací*a sino intentar evadir un escalofriante y creciente afecto incestuoso.

Mientras su menuda figurita se esforzaba por acomodar no recuerdo que diablos, me le acerque por detrás. Mi mano derecha hizo tracción de su fina cadera hací*a mí*, mientras mi mano izquierda empujaba sin prisa su espalda hasta acomodar su pecho firme contra una mesa; no se resistió tampoco cuando levanté su falda... Concluido el líºbrico asedio, y gracias a la desalmada suerte, recibí* visita. No viene a mi memoria ni siquiera el nombre del patán que se unió a remediar la contingencia de la valiente pequeña, pero juro que lo odié.

Aíºn aturdido por las hostilidades entre mis contrarios emocionales, pero ya recuperado y dispuesto a repetir mi infamia, me alisté a continuar cooperando; pero entonces, ese ángel con mirada abatida, ocultando su resentimiento, con una voz tan amable que me destrozó internamente, me dijo casi en susurro: “gracias... pero ya completéâ€.

Se fue cabizbaja y a paso vacilante, su mirada estaba ya completamente ausente de fulgor; y no obstante, se marchó limpia, la suciedad quedó a su espalda. La observé alejarse al tiempo que cavilaba sobre la abominable y dominante animalidad en mí*, y lo complicado que es serle fiel a la conciencia. Hace ya harto de eso y aun no he podido ni olvidar su aroma. A cualquiera que pregunto responde que hubiera hecho lo mismo sin dudarlo ni sentir culpa; por eso no termino de entender porque demonios hasta el dí*a de hoy no dejo de sentirme inmundicia; porque ¿qué al final de cuentas no le presté un servicio? además, honestamente no existe diferencia entre desflorar a una niña por satisfacer su necesidad de amor o de dinero... de eso no cabe duda... seguro que no... la realidad es así*.

StingIndigo
30/05/2005, 03:42
Poema corto y enfoque en prosa libre tipo "reality post" que le da un sentido profundo, agridulce y real.

Whoa!. La creatividad llega a su maxima expresion cada vez, vaya que me sorprende el nivel de los posts. Felicidades a ambos. Me agrado bastante.

StingIndigo

roquentin
06/03/2006, 02:17
"MUJERES NECIAS
-Réplica a Sor Juana

"Mujeres necias que acusáis
al hombre sin estilo,
sin ver que sois el motivo
de aquello que condenáis

"Sin con ansia sin par
Solicitáis sus dineros
¿por qué queréis que sean sinceros
si los invitáis a defraudar?

"Combatí*s su infidelidad
y más tarde con prepotencia
decí*s que fue debilidad
lo que hizo la paciencia

"Deseáis con obstinada necedad
encontrar al que queréis,
de pretendiente a un sheik
y en la seducción a Simbad

"Con el caballero y el patán
observáis idéntica actitud:
despotricando con acritud
contra uno y otro por igual

"Aprobación no se ha ganado
pues si en halagaros ha fallado
es un grosero y malcriado,
y si os complace, un arrastrado

"Siempre tan necias juzgáis
que con igual balanza
jugáis con uno por su alabanza
y a otro por su desdén culpáis

" ¿Pues cómo ha de ser aquél
que vuestro corazón ansí*a
cuando el obsequioso hastí*a
y el indiferente es cruel?

"Dejad así* de exhibiros
y entonces sí*, con motivo
podréis acusar de lascivo
a quien pretende seduciros

"Bien justificáis mi poema
que es falsa, mujer, vuestra belleza
pues en vuestra bella naturaleza
conjuntáis Lucifer, pecado y condena"