riccardo2007
30/07/2007, 13:27
Y, en un principio, Dios creo al hombre, a su imagen y semejanza y de la mano, caminó con la vergüenza a buscar la humillación……
El origen de este sentir humano es controvertido, pero claro esta que si es un sentimiento humano, su origen se encuentra en el interior de cada ser, lo cual implica que cada ser, le otorga su propia interpretación derivada de sus estados del ser.
Pero aun así, de este origen interno, tenemos que hay sentimientos, estados o necesidades del ser que han sido “creadas” conforme a su “evolución” integral.
Nuestro ordenador cerebral, por desgracia para muchos en la actualidad, esta desprogramado con cientos de virus que le impiden poner en marcha algún comando completamente, y solo se ejecuta parcial o deformadamente, generando un historial de ejecución erróneo, pero que de acorde con sus características se vuelve “funcional” para el.
En base a lo anterior, para algunas personas les es imposible cambiar algunas ideas que por herencia de todo tipo, han mantenido en su ordenador cerebral y a diferencia de los otros ordenadores, no es tan fácil reprogramarlos, se necesita tiempo, pero sobre todo voluntad que sirva como un dispositivo de comprensión a lo nuevo.
Vergüenza, del ingles “shame” que a su vez es derivación del indo europeo “schame” que significa“esconder”
Al tener este concepto, entendemos por vergüenza a escondernos de aquello que los demás han identificado en nuestro físico, en nuestro hablar o en nuestro actuar que nos puede provocar humillación.
La vergüenza proviene cuando alguien denota una imperfección en mi piel, (ejem) como un barro, y trato de esconderle; la humillación nace de una simple observación (vergüenza) a una acentuación constante sobre ese defecto.
Muy poco se ha estudiado al respecto, y pocos han sido los que le han dado una importancia relevante en cuanto al desarrollo humano.
Empezare por citar la teoría de Darwin al respecto de la vergüenza:
En su opinión, cabe conjeturar que antes de que el hombre primitivo hubiese tenido tiempo para desarrollar una gran sensibilidad para lo moral, la tenía, sin embargo, en lo referente a su aspecto personal –sobre todo en lo relativo al rostro, y principalmente en relación con las personas del sexo contrario, de tal manera que cualquier observación despectiva sobre su aspecto despertaba su vergüenza y su rubor, y sólo más tarde, por un proceso de generalización y asociación, esa misma vergüenza se transfirió a las cuestiones morales y a los asuntos relacionados con la conducta y el comportamiento: «Cada vez que pensamos que otros están menospreciando o considerando sin más nuestro aspecto personal –escribe Darwin–, nuestra atención se dirigirá con vivacidad a las partes exteriores y visibles de nuestro cuerpo, y de entre todas ellas a la que somos más sensibles es a nuestra cara [...] Por la fuerza de la asociación tenderán a producirse los mismos efectos cada vez que creamos que otros están considerando o censurando nuestras acciones o nuestro carácter».
El buen Darwin señala que antes de que el hombre primitivo desarrollara una sensibilidad hacia lo moral, había desarrollado una sensibilidad hacia el aspecto personal.
En primer lugar va lo siguiente; para que cualquier ser desarrolle una especie de sensibilidad, necesita más que nada un desarrollo capaz de juicio, para así poder realizar observaciones despectivas.
La sensibilidad a la moral y al aspecto personal, implica capacidad de juicio, uso de razón., y ambos implican poner en comparación (para realizar un juicio) lo bueno y lo malo (en lo moral) lo bello y lo feo (aspecto personal).
Con todo respeto para el buen Darwin, creo imposible que las primeras funciones cerebrales del humano para realizar juicios hayan sido “descubrir” lo bello y lo feo a través de imperfecciones cutáneas.
Podrán decir que tal vez pudo tener ese origen mediante nacimientos deformes o en amputaciones accidentales, a lo cual tendríamos un origen de doble sentimiento como lo son la vergüenza-humillación y la pena-lastima
Pero otros podrán decir que lo mas fácil para el hombre primitivo con su cerebro en pañales era diferenciar entro lo bello y lo feo ¿De verdad era posible eso?
Tal vez se me hace imposible creer eso porque esos ordenadores primitivos no tenían si quiera herencia genética para hacer tales denotaciones ¿o si? ¿Será posible que nuestros antecesores primates fueran despectivos entre ellos por su fealdad? Tal vez se daba en esos primates el rechazo, solo que el “hombre moderno” le puso el “porque”
La belleza y la fealdad, una es motivo de adulación y la otra de humillación.
El hombre por supuesto es el que ha “creado” las diferenciaciones mas grandes y estupidas con tal de “marcar territorio”
La vergüenza (articulo no propio) está comprendida en la creencia de que “algo está mal en mi”, formado como resultado de mensajes y decisiones, conclusiones en respuesta a demandas imposibles, y esperanza defensiva y control. Además, desde una perspectiva del Estado del Yo, la vergüenza implica un auto concepto disminuido en conformidad con la crítica, una transposición defensiva de la tristeza y el miedo, y una negación de la ira.
La vergüenza como todo sentimiento, necesita de un estimulo externo para “salir”, así es, necesita su motivación.
Y la motivación es la que lleva al individuo a hacer las cosas que tiene que hacer
En este caso con la vergüenza y humillación de por medio llevan a la persona en la mayoría de los casos a sublimarse para compensar esa falta de aceptación.
La sublimación también se puede entender como los “deseos o ganas de superación”
La contraparte de estos sentimientos son el odio, rencor y la venganza (siempre para lo malo hay mas) que en todos casos lleva a la perdida de relaciones personales e incluso al aislamiento y surgimiento de psicópatas.
English (1975) se dirigía directamente a la vergüenza y el control social, describiendo la vergüenza como “ el precio de la internalización del niño de un específico mensaje de control desde su familia y cultura”. Ella continuó diciendo que el efecto es la inhibición, limitación, y control de la curiosidad expansiva”. English empatizaba que el acto de avergonzar niños sirve a “ la función de adaptar al niño a la civilización de la familia, para mejor o peor”.
Renuentemente maravillosa esta parte.
Según English este efecto de avergonzar al niño, es un paso importante para introducir a este a los lineamientos que sigue la familia “para mejor o peor”.
¿Entonces la vergüenza es realmente un sentimiento innato de una persona?
¿O es “creado” por medio de la cultura y las actitudes que de ellas se desprenden por medio de nuestros “seres queridos”?
De acuerdo a la primera parte de esta lectura respecto a los ordenadores que actúan con comandos llenos de errores pero funcionales, haciendo la siguiente suposición de que ese ordenador “infectado” estuviera en red con un nuevo ordenador, potente y avanzado.
Al momento de transmitirle toda la información a la nueva maquina, también le transmite ese comando erróneo en vez de poner “resaltar” ejecuta “rellenar”, para el caso, casi seria lo mismo, logras exaltar esa parte en si, pero no adecuadamente.
En la actualidad, el sentimiento de vergüenza es calificable como totalmente innato en el ser humano, indispensable, básico en su desarrollo, tal y como hoy lo es un teléfono móvil.
El hombre moderno, con sus “creaciones” maravillosas, ha despertado un sin fin de necesidades y sentimientos “artificiales”; de la necesidad nace el deseo y de ahì. el trabajo; la deformación de eso es la codicia, que origina la avaricia y se hace cualquier cosa menos el trabajo, para estar llenos de excesos.
Ante una sociedad artificial, la vergüenza es natural.
¿que funciòn tiene la verguenza en el ser?
El origen de este sentir humano es controvertido, pero claro esta que si es un sentimiento humano, su origen se encuentra en el interior de cada ser, lo cual implica que cada ser, le otorga su propia interpretación derivada de sus estados del ser.
Pero aun así, de este origen interno, tenemos que hay sentimientos, estados o necesidades del ser que han sido “creadas” conforme a su “evolución” integral.
Nuestro ordenador cerebral, por desgracia para muchos en la actualidad, esta desprogramado con cientos de virus que le impiden poner en marcha algún comando completamente, y solo se ejecuta parcial o deformadamente, generando un historial de ejecución erróneo, pero que de acorde con sus características se vuelve “funcional” para el.
En base a lo anterior, para algunas personas les es imposible cambiar algunas ideas que por herencia de todo tipo, han mantenido en su ordenador cerebral y a diferencia de los otros ordenadores, no es tan fácil reprogramarlos, se necesita tiempo, pero sobre todo voluntad que sirva como un dispositivo de comprensión a lo nuevo.
Vergüenza, del ingles “shame” que a su vez es derivación del indo europeo “schame” que significa“esconder”
Al tener este concepto, entendemos por vergüenza a escondernos de aquello que los demás han identificado en nuestro físico, en nuestro hablar o en nuestro actuar que nos puede provocar humillación.
La vergüenza proviene cuando alguien denota una imperfección en mi piel, (ejem) como un barro, y trato de esconderle; la humillación nace de una simple observación (vergüenza) a una acentuación constante sobre ese defecto.
Muy poco se ha estudiado al respecto, y pocos han sido los que le han dado una importancia relevante en cuanto al desarrollo humano.
Empezare por citar la teoría de Darwin al respecto de la vergüenza:
En su opinión, cabe conjeturar que antes de que el hombre primitivo hubiese tenido tiempo para desarrollar una gran sensibilidad para lo moral, la tenía, sin embargo, en lo referente a su aspecto personal –sobre todo en lo relativo al rostro, y principalmente en relación con las personas del sexo contrario, de tal manera que cualquier observación despectiva sobre su aspecto despertaba su vergüenza y su rubor, y sólo más tarde, por un proceso de generalización y asociación, esa misma vergüenza se transfirió a las cuestiones morales y a los asuntos relacionados con la conducta y el comportamiento: «Cada vez que pensamos que otros están menospreciando o considerando sin más nuestro aspecto personal –escribe Darwin–, nuestra atención se dirigirá con vivacidad a las partes exteriores y visibles de nuestro cuerpo, y de entre todas ellas a la que somos más sensibles es a nuestra cara [...] Por la fuerza de la asociación tenderán a producirse los mismos efectos cada vez que creamos que otros están considerando o censurando nuestras acciones o nuestro carácter».
El buen Darwin señala que antes de que el hombre primitivo desarrollara una sensibilidad hacia lo moral, había desarrollado una sensibilidad hacia el aspecto personal.
En primer lugar va lo siguiente; para que cualquier ser desarrolle una especie de sensibilidad, necesita más que nada un desarrollo capaz de juicio, para así poder realizar observaciones despectivas.
La sensibilidad a la moral y al aspecto personal, implica capacidad de juicio, uso de razón., y ambos implican poner en comparación (para realizar un juicio) lo bueno y lo malo (en lo moral) lo bello y lo feo (aspecto personal).
Con todo respeto para el buen Darwin, creo imposible que las primeras funciones cerebrales del humano para realizar juicios hayan sido “descubrir” lo bello y lo feo a través de imperfecciones cutáneas.
Podrán decir que tal vez pudo tener ese origen mediante nacimientos deformes o en amputaciones accidentales, a lo cual tendríamos un origen de doble sentimiento como lo son la vergüenza-humillación y la pena-lastima
Pero otros podrán decir que lo mas fácil para el hombre primitivo con su cerebro en pañales era diferenciar entro lo bello y lo feo ¿De verdad era posible eso?
Tal vez se me hace imposible creer eso porque esos ordenadores primitivos no tenían si quiera herencia genética para hacer tales denotaciones ¿o si? ¿Será posible que nuestros antecesores primates fueran despectivos entre ellos por su fealdad? Tal vez se daba en esos primates el rechazo, solo que el “hombre moderno” le puso el “porque”
La belleza y la fealdad, una es motivo de adulación y la otra de humillación.
El hombre por supuesto es el que ha “creado” las diferenciaciones mas grandes y estupidas con tal de “marcar territorio”
La vergüenza (articulo no propio) está comprendida en la creencia de que “algo está mal en mi”, formado como resultado de mensajes y decisiones, conclusiones en respuesta a demandas imposibles, y esperanza defensiva y control. Además, desde una perspectiva del Estado del Yo, la vergüenza implica un auto concepto disminuido en conformidad con la crítica, una transposición defensiva de la tristeza y el miedo, y una negación de la ira.
La vergüenza como todo sentimiento, necesita de un estimulo externo para “salir”, así es, necesita su motivación.
Y la motivación es la que lleva al individuo a hacer las cosas que tiene que hacer
En este caso con la vergüenza y humillación de por medio llevan a la persona en la mayoría de los casos a sublimarse para compensar esa falta de aceptación.
La sublimación también se puede entender como los “deseos o ganas de superación”
La contraparte de estos sentimientos son el odio, rencor y la venganza (siempre para lo malo hay mas) que en todos casos lleva a la perdida de relaciones personales e incluso al aislamiento y surgimiento de psicópatas.
English (1975) se dirigía directamente a la vergüenza y el control social, describiendo la vergüenza como “ el precio de la internalización del niño de un específico mensaje de control desde su familia y cultura”. Ella continuó diciendo que el efecto es la inhibición, limitación, y control de la curiosidad expansiva”. English empatizaba que el acto de avergonzar niños sirve a “ la función de adaptar al niño a la civilización de la familia, para mejor o peor”.
Renuentemente maravillosa esta parte.
Según English este efecto de avergonzar al niño, es un paso importante para introducir a este a los lineamientos que sigue la familia “para mejor o peor”.
¿Entonces la vergüenza es realmente un sentimiento innato de una persona?
¿O es “creado” por medio de la cultura y las actitudes que de ellas se desprenden por medio de nuestros “seres queridos”?
De acuerdo a la primera parte de esta lectura respecto a los ordenadores que actúan con comandos llenos de errores pero funcionales, haciendo la siguiente suposición de que ese ordenador “infectado” estuviera en red con un nuevo ordenador, potente y avanzado.
Al momento de transmitirle toda la información a la nueva maquina, también le transmite ese comando erróneo en vez de poner “resaltar” ejecuta “rellenar”, para el caso, casi seria lo mismo, logras exaltar esa parte en si, pero no adecuadamente.
En la actualidad, el sentimiento de vergüenza es calificable como totalmente innato en el ser humano, indispensable, básico en su desarrollo, tal y como hoy lo es un teléfono móvil.
El hombre moderno, con sus “creaciones” maravillosas, ha despertado un sin fin de necesidades y sentimientos “artificiales”; de la necesidad nace el deseo y de ahì. el trabajo; la deformación de eso es la codicia, que origina la avaricia y se hace cualquier cosa menos el trabajo, para estar llenos de excesos.
Ante una sociedad artificial, la vergüenza es natural.
¿que funciòn tiene la verguenza en el ser?