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Ver la Versión Completa : PROHIBIDO LLORAR, PORQUE DE VERDAD QUE LLEGA MUY HONDO... ¿Papito... Cuánto me amas?



imported_o_O
31/12/2005, 05:45
El dí*a que mi Hija nació, en verdad no sentí* gran alegrí*a. Por que la decepción que sentí*a parecí*a, ser más grande que el gran contecimiento que representa tener una hija.

!!!!Yo querí*a un varón!!!!

A los dos dí*as de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucí*a pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.

En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisita de mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura.

Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo querí*a comprar, la miraba en cada niño o niña, hací*a planes sobre

planes, todo serí*a para mi Carmencita.

Este relato era contado a menudo por Rodolfo, el padre de Carmencita y Yo también sentí*a gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de Rodolfo segíºn

decí*a el mismo.

Una tarde estaba mi familia y la de Rodolfo, haciendo un picnic a la orilla de un rí*o cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:

Papi,... cuándo cumpla quince años ¿Cuál Será mi regalo?

-Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?

Bueno papito,... tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí*.

La conversación se extendí*a y todos participamos de ella.

Al caer el sol regresamos a nuestras casas.

Una mañana me encontré con Rodolfo enfrente del colegio donde estudiaba Carmencita quien ya tení*a catorce años. Rodolfo se veí*a muy contento y la sonrisa no se apartaba

de su rostro.

Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de Carmencita, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estí*mulos que les habí*an escrito sus

profesores eran realmente conmovedores. Felicité al dichoso papá.

Carmencita ocupaba toda la alegrí*a de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá.

Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigí*amos a misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creí*amos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para

que no cayera...Ya instalados en la iglesia, vimos como Carmencita fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.

La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital.

Allí* permaneció por diez dí*as y fue entonces cuando le informaron que su hija padecí*a una grave

enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, qué debí*a practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.

Los dí*as iban pasando, Rodolfo renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre querí*a hacerlo pero decidieron que ella trabajarí*a, pues sus ingresos

eran superiores a los de él.

Una mañana Rodolfo se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:

¿Voy a morir, no es cierto? ¿Te lo dijeron los doctores?

No mi amor...no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitirí*a que pierda lo que más he amado sobre este mundo respondió el padre.

- ¿Van a algíºn lugar? ¿Pueden ver desde lo alto a su familia? ¿Sabes si pueden volver? preguntaba su Hija.

Bueno hija,... en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejarí*a sola, estando en el mas allá buscarí*a la manera de comunicarme

contigo, en íºltima instancia utilizarí*a el viento para venir a verte.

¿Al viento? ¿Y cómo lo harí*as? No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algíºn dí*a muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca

bese tus mejillas.

Ese mismo dí*a por la tarde, llamaron a Rodolfo, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistirí*a sino unos quince o veinte

dí*as más.

!UN CORAZí“N! ¿Dónde hallar un corazón? !Un corazón!

- ¿Dónde Dios mí*o?

Ese mismo mes, Carmencita cumplirí*a sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a

cambiar.

El Domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió como los médicos lo habí*an planeado. !Éxito total!

Sin embargo, Rodolfo todaví*a no habí*a vuelto por el hospital y Carmencita lo extrañaba muchí*simo, su mamá le decí*a que ya todo estaba muy bien y que su papito serí*a el

que trabajarí*a para sostener la familia.

Carmencita permaneció en el hospital por quince dí*as más, los médicos no habí*an querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así* lo hicieron.

Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.

"Carmencita, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los

médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante.

Cuando supe que ibas a morir, decidí* dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí*.

Decidí* hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás harí*a por mi hija... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras.

!!Vive hija!! !!Te amo con todo mi corazón!!

“Carmencita lloró todo el dí*a y toda la noche; Al dí*a siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho y susurró:

" Papi,... ahora puedo comprender cuanto me amabas yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir
"Te Amo" y te pedirí*a

perdón por haber guardado silencio tantas veces ".

En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de Carmencita, alzó la mirada al

cielo, intentó secar las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.

Si este mensaje tocó tu corazón, enví*alo a tus mejores amigos como señal de tu amistad, en estos momentos aunque yo estoy llorando, decidí* compartir esto contigo y

decirte.

Por favor nunca dejes de decir

"TE AMO"


No sabes si será es la ultima vez...

CADA DIA A CADA INSTANTE EXPRESA TU AMOR

Kronowar
01/01/2006, 01:56
Y pues es verdad...

Se me hizo muy triste esto

imported_o_O
11/01/2006, 09:24
Por eso dice prohibido llorar, yo casi lo hago cuando lo lei la 1a vex...