Lagrimas_De_Luna
29/09/2006, 16:36
<font face="arial,helvetica,sans-serif" color="#6600ff" size="4">LA FÁBULA DEL PENDEJO
Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían
con el pendejito del pueblo, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía
haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al
pendejo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de
tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales.
Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas
para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente
hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la
moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan
pendejo.. ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el
jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden
sacar varias conclusiones: La primera: Quien parece pendejo, no siempre lo es.
La segunda: ¿Quíenes eran los verdaderos pendejos de la historia? La tercera:
Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos. Pero la
conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no
tengan una buena opinión sobre nosotros mismos.
Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que
uno piensa de sí mismo.</font></p>
<font face="arial,helvetica,sans-serif" color="#6600ff" size="4">"El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser
pendejo delante de un pendejo que aparenta ser inteligente."</font></p>
Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían
con el pendejito del pueblo, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía
haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al
pendejo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de
tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales.
Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas
para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente
hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la
moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan
pendejo.. ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el
jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden
sacar varias conclusiones: La primera: Quien parece pendejo, no siempre lo es.
La segunda: ¿Quíenes eran los verdaderos pendejos de la historia? La tercera:
Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos. Pero la
conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no
tengan una buena opinión sobre nosotros mismos.
Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que
uno piensa de sí mismo.</font></p>
<font face="arial,helvetica,sans-serif" color="#6600ff" size="4">"El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser
pendejo delante de un pendejo que aparenta ser inteligente."</font></p>