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Ver la Versión Completa : LA BRUJA DE TOTATICHE JALISCO



veronik
21/09/2006, 20:37
<h4><h1 align="left"><font face="Comic Sans MS" color="#ff00ff" size="3">Esta es parte de la historia y leyendas de cada estado su cultura, su gente, gastronomia etc.</font></h1><p align="left"><font size="2">http://www.totatiche.com/</font> (http://www.totatiche.com/)</p><h1>La bruja de Totatiche</h1>Pocas son las personas que en el pueblo de Totatiche saben acerca de esta leyenda, pues hace mas de dos siglos, que se prohibio contarla.
Pero muchas son las personas que han sido testigas de hechos sobrenaturales, que han divisado con sus propios ojos, pero aunque no saben el porque, ellas aseguran que es verdad lo que vieron. Pues se trata de una Bola de fuego, que por las oscuras noches se pasea en el cielo sobre el pueblo de Totatiche. Mas otros aseguran haberla visto volar sobre el cerrito de la Virgen a muy tardes horas de la noche o muy tempranas horas de la madrugada. Pues bien, este misterio es muy comentado, muchos dicen que son cosas naturales y que provienen del espacio, otros sin embargo piensan que son cosas malas o que son simplemente brujas, que se convierten en bolas de lumbre y viajan por el cielo de un lugar a otro. Lo que si, es que hay una historia muy antigua, en este pueblo, y es sobre una bruja que vivi&oacute; hace algunos siglos en este pueblo, y que ahora con el paso del tiempo sigue volando por los cielos de Totatiche, haciendo lo mismo que hace hace mucho tiempo. Esta leyenda, que puede ser cierto o mentira, aunque algunos hechos cronol&oacute;gicos muy antiguos nos narran esta sorprendente historia, ser&aacute; muy buena para los amantes de las leyendas e historias de terror. Esta es la historia:
Cuentan que por halla en el siglo XVIII, cuando Totatiche ya era un pueblo cristianizado y empezaba a ser una gran comunidad, descendiente de los espa&ntilde;oles e indios, con sus comercios en la plaza y su grande templo dedicado a la Virgen del Rosario, con bastantes personas viviendo ah&iacute;, era todo un pueblo como lo podamos imaginar. En ese tiempo, seg&uacute;n nos dicen algunos documentos hist&oacute;ricos, exist&iacute;a una mujer muy hermosa llamada Antonieta, que viv&iacute;a en las faldas del cerro petacal, a espaldas del cerro de la cofrad&iacute;a, pero nadie sabia en realidad quien era, ni quien eran sus padres. Era una mujer muy joven con una belleza sorprendente y un cuerpo hermoso, pues tenia a todos los hombres del pueblo, aun siendo muchos de familias destacadas y ricas, vueltos locos y enamorados de ella. Pero aun mas que eso, era una mujer muy buena, que se le ve&iacute;a continuamente participar en la Santa Misa, o en el rosario que se rezaba todas las tardes en el Templo, haciendo actos de caridad, socorriendo a los mas pobres del pueblo, asistiendo a los moribundos en el lecho de su muerte y haciendo obras piadosas, y siempre se le ve&iacute;a acompa&ntilde;ada de dos indios vestidos de camisa y pantal&oacute;n de manta con una faja roja. Hasta su casa llegaban personas a pedir alg&uacute;n remedio para sus males, la cual ella daba en te, o en yerbas para dar cura a sus dolencias y malestares, tambi&eacute;n servia como partera, y muchos la llamaban para la hora de dar a luz alg&uacute;n ni&ntilde;o, en fin era una mujer sumamente serviciosa. Pero las malas lenguas, de algunas mujeres envidiosas de tal belleza y pretensi&oacute;n, dec&iacute;an que por las noches cuando el reloj sonaba las doce campanadas de la media noche, volaba sobre el cielo de Totatiche, encima de las casas y del Templo, con un lamento, haciendo que todo aquel que la escuchara, se le estremeciera la piel, poni&eacute;ndola como la de una gallina, y poniendo a temblar todo el cuerpo. Muchos la llegaron a ver en el cielo, y dec&iacute;an que era una figura en forma de mujer, con el pelo larguisimo, con un vestido negro, despidiendo por sus negros ojos miradas satanicas y sonriendo diab&oacute;licamente con sus labios rojos y dientes blanquisimos, sentada sobre la figura de un monstruo que tenia alas de murci&eacute;lago, cola de burro y de piel peluda y negra. Todo el pueblo comentaba de ella, pero los chismes no se hac&iacute;an esperar declar&aacute;ndola como una bruja. Muchas personas no cre&iacute;an los malos rumores que se daban sobre ella, pues c&oacute;mo una mujer tan devota y piadosa como ella podr&iacute;a ser eso, en fin eso se hablaba de ella, pero eso si, era muy respetada por todos. Todo iba tan bien, hasta que un d&iacute;a llego una mujer a la casa donde se reun&iacute;an los hombres mas ricos e influyentes de Totatiche, que trataban asuntos sobre el pueblo, su manejo y sus ambiciones. Ellos estando charlando tranquilamente, se sorprendieron al escuchar a esta mujer que llego con la cara p&aacute;lida, los ojos lloros, y temblando de miedo y diciendo: -Antonieta, Antonieta, fue ella, fue ella...
Uno de los hombres ah&iacute; presentes la cogi&oacute; y le dijo:
-&iquest;Que pasa?, Antonieta que?, dinos que hizo Antonieta...
Entonces la mujer muy apenas pudiendo hablar dijo:
-Fui a casa de Antonieta, a que me diera un remedio para mi madre, y llevaba a mi hijo el que tiene 5 a&ntilde;os, conmigo, y llegamos a su casa y nos paso, entonces le cont&eacute; los males que tenia mi madre y que si me podr&iacute;a dar algunas yerbas para curarla, ella me dijo que si, pero me pidi&oacute; que si la dejaba que entrara sola con mi hijo a un cuarto, y yo le dije que si, entonces entraron los dos al cuarto, y paso un rato y no sal&iacute;an, yo desesperada porque ya me quer&iacute;a ir debido a que tenia mucho que hacer en mi casa, le dije: Antonieta ya me tengo que ir porque tengo muchas cosas que hacer, entonces ella me dijo: si ahorita tu ni&ntilde;o saldra para que se vayan, de repente sali&oacute; mi hijo p&aacute;lido, casi blanco y muy asustado del cuarto, y me sorprendi&oacute; mucho que saliera as&iacute;, pero yo no hice caso y dije: ya me voy gracias. En el camino le pregunte a mi hijo: &iquest;qu&eacute; hicieron en el cuarto?, entonces el ni&ntilde;o me dijo: -Mami, Antonieta me corto con un cuchillo en este brazo, luego me chupo la sangre y luego me echo agua caliente en la cortada y me dio mucha comez&oacute;n. Entonces yo le dije a mi hijo:
-Ens&eacute;&ntilde;ame la cortada,- el se quito su camisita y voy viendo una marca como de cruz abajito del hombro, esto me espanto mucho y me regrese a la casa de Antonieta. Al llegar le dije: -Antonieta, que le hiciste a mi hijo- ella con voz de burla me dijo:
-Tu hijito tiene la sangre muy sabrosa, a ver cuando lo vuelves a traer.
Yo espantada con mi hijo en los brazos, empece a correr hasta llegar a este lugar.
Entonces uno de los all&iacute; presentes dijo:
-Realmente es una bruja, que alguien vaya y la traiga para que declare esto.
El grupo de hombres se puso de acuerdo para ir a la casa de Antonieta, para traerla a la casa de juicio para que declarara, pero el hijo del jefe del grupo supo lo sucedido y se entero que iban a ir a la casa de Antonieta; con deseos de conquistarla y deseando hacer cosas prohibidas con ella, le dijo a su padre que el solo ir&iacute;a por Antonieta. Pero el padre de este pensando que ella era una bruja se lo prohibi&oacute;, no obstante el hijo empe&ntilde;ado en ir dijo a su padre que como creer&iacute;a tal historia de que Antonieta fuera bruja, que eran solo chismes de gente envidiosa que quer&iacute;an da&ntilde;ar su reputaci&oacute;n solo por envidia y celos. El padre de este, convencido por su hijo, lo dejo ir a casa de Antonieta.
As&iacute; pues, a la ma&ntilde;ana siguiente, el joven partio rumbo a la casa de Antonieta, para traerla al pueblo para que declarara sobre si era verdad lo ocurrido con el ni&ntilde;o. Llego la noche, y el joven no aparec&iacute;a, entonces la madre de este le dijo a su esposo:
-Mi hijo no ha llegado, tengo miedo que esa mujer le haya hecho algo malo-, pero el esposo le dijo: No te preocupes, ya ves como son los muchachos, ha de estar haciendo... ya sabes... con ella, el es un muchacho rico y apuesto, cualquier muchacha se dejar&iacute;a. Pero la madre del joven muy angustiada, pago para que un grupo de hombres fuera a buscar a su hijo, entonces pues comenz&oacute; la b&uacute;squeda, y al llegar al cerro de la cofrad&iacute;a, se encontraron con la sorpresa de que alguien estaba tirado debajo de una pe&ntilde;a, pero pensando que pod&iacute;a ser alg&uacute;n borracho no hicieron caso, hasta que uno de ellos dijo: Vayamos a ver, quiz&aacute; sea el joven. Al llegar, se encontraron la sorpresa de que &iexcl;si era el joven!, pero tra&iacute;a la ropas desgarradas y sucias, llenas de lodo y sangre y estaba tiemble y tiemble. Ellos lo tomaron y lo llevaron hasta su casa, donde estaban todos esper&aacute;ndolo. Al llegar, su madre dio un grito y dijo: &iexcl;hijo, que te paso!, pero el hijo no respondi&oacute; nada, estaba como ido, como olvidado de si. Entonces lo acostaron en su cama, le quitaron sus ropas y cual va siendo la sorpresa que tenia marcas como de quemadas en todo el cuerpo, en forma como de estrellas. Entonces su padre furioso dijo: ma&ntilde;ana traeremos a esa mujer viva o muerta. A la ma&ntilde;ana siguiente, a muy tempranas horas, todo el grupo de los hombres influyentes del pueblo acompa&ntilde;ados por otros hombres y el padre del joven se dirigieron a la casa de Antonieta. Sin tocar abrieron la puerta de su casa, y Antonieta se encontraba sentada en el piso cosiendo unos chales, cuando de pronto uno de ellos le dijo: mala mujer, venimos por ti para llevarte presa hasta que aclares los cr&iacute;menes que cometiste con el ni&ntilde;o y con joven Pedro el d&iacute;a de ayer. Antonieta se paro y temblando dijo: -no se de que me hablan, no se de que ni&ntilde;o ni de que joven me dicen. Pero el padre del joven enojado le dijo: -maldita perra, di que le hiciste a mi hijo,- pero ella insist&iacute;a diciendo: -yo no se que dicen, no se de que me hablan-. Entonces ellos la tomaron a la fuerza y la llevaron presa hasta la c&aacute;rcel del pueblo, donde la encerraron todo el d&iacute;a y la noche, en la celda mas oscura, tenebrosa y apestosa de todas, hasta que declarara lo que hizo. Al d&iacute;a siguiente, en la ma&ntilde;ana, todo el pueblo enterado de lo ocurrido, corri&oacute; a la casa del juicio a ver lo que suced&iacute;a, entonces se llevo acabo el primer juicio. Un hombre llamado Eufemio, que se le conoc&iacute;a por sus tremendos juicios que hacia, y por las horribles sentencias que daba, fue el encargado de hacer el juicio de Antonieta. Ya estando dentro de la casa del juicio, se juntaron algunos testigos a declarar contra Antonieta, y tambi&eacute;n se reuni&oacute; la gente mas rica del pueblo para escuchar el juicio. De repente el juez dijo: ?Traigan a la presa?, entonces llevaron a Antonieta, toda golpeada ante el tribunal, se ordeno que la ataran de manos mientras el juicio. Y comenz&oacute; el juicio:
El juez le pregunto: Quien eres, pues nadie en el pueblo ha sabido de que familia provienes ni quienes son tus padres. Ella contesto: Mi padre era un hombre de tierras lejanas, espa&ntilde;ol, y mi madre una india, que al darme a luz muri&oacute;, entonces mis abuelos unos pobres y humildes indios me criaron. Entonces el juez dijo:
-Antonieta, se te acusa de haber llevado al hijo de Mar&iacute;a Esther a un cuarto, y haberle cortado y chupado la sangre, &iquest;qu&eacute; respondes de esta acusaci&oacute;n?. Entonces Antonieta dijo: -En verdad que yo no hice eso, jamas le corte al ni&ntilde;o nada.-
La madre del ni&ntilde;o se levanto enojada y dijo:
-No seas mentirosa Antonieta, mi hijo dijo que tu lo cortaste y despu&eacute;s le chupaste la sangre, entonces yo me regrese aclarar esto, y tu me dijiste que la sangre de mi hijo estaba muy rica, y que cuando lo volver&iacute;a a llevar. Ella respondi&oacute;: -&iexcl;Mentira!, yo jamas haria una cosa as&iacute; a una inocente criatura.
Luego paso otro testigo, que era hombre, a declarar contra Antonieta:
-Acuso a esta mujer de bruja, ya que un d&iacute;a me llevo a su casa con enga&ntilde;os, dijo que me tenia un remedio que yo necesitaba, y al llegar me vendo los ojos, me amarro de pies y manos, me desnudo y comenz&oacute; a morderme algunas partes intimas del cuerpo, yo le gritaba &iquest;qu&eacute; me haces?, &iquest;qu&eacute; me haces?, pero nada me respond&iacute;a, solo me mord&iacute;a, me golpeaba, y me torturaba algunas partes de mi cuerpo, despu&eacute;s me desamarro y me quito la venda y me dijo: ?&iexcl;Pobre de ti! si le cuentas a alguien lo sucedido, pues te echare una maldici&oacute;n a ti y a toda tu familia si confiesas?, entonces yo por miedo nunca dije nada. Luego llego otro hombre llego a declarar: Antonieta me dijo que tenia a todos los hombres del pueblo embrujados, que por eso estaban enamorados de ella y pronto ca&iacute;an a sus pies como perros. Pero Antonieta dijo: es otra maldita calumnia contra mi, soy inocente. Despu&eacute;s una mujer llamada Remedios declar&oacute; esto:
-Yo acuso a Antonieta de que un d&iacute;a, saliendo de misa me insin&uacute;o a que practicara la brujer&iacute;a, que ella me hiba a ense&ntilde;ar como se hac&iacute;a, y tambi&eacute;n me ense&ntilde;ar&iacute;a a tener pactos con el diablo, pero yo no acepte, y luego me fui corriendo hasta mi casa. Y desde entonces me daba mucho miedo verla aunque sea de lejos, pero ahora declaro para que sea castigada por esto. Antonieta respondi&oacute;: &iexcl;Jamas haria eso!. . La gente all&iacute; reunida dec&iacute;a: &iexcl;Mentirosa!&iexcl;mentirosa!, sabemos que una mujer como tu niega eso, &iexcl;maldita, maldita!, ojal&aacute; ardas por siempre en el infierno. Otra mujer, declaro esto: - Un d&iacute;a recurr&iacute; a esta mujer, para haber si pod&iacute;a salir embarazada, ya que tengo una enfermedad que no permite que esto suceda, entonces ella medio a comer una fruta que yo desconozco y al d&iacute;a siguiente, amaneci&oacute; mi vientre hinchado y mis pechos con leche entonces yo dije: resulto, ahora si estoy embarazada, pasaron los nueve meses y al dar a luz, me horrorice al saber que lo que hab&iacute;a tenido era un &iexcl;monstruo! con cara de cochino y cuerpo de ni&ntilde;o, la partera al verlo cayo desmayada, luego al agarrarlo yo, se convirti&oacute; en una serpiente larguisisisima que salto hacia mis senos a chuparme la leche, yo grite llena de espanto: &iexcl;Ave Mar&iacute;a Pur&iacute;sima!, y la serpiente, salio r&aacute;pidamente, entonces le pregunte a Antonieta que porque hab&iacute;a tenido ese monstruo, y ella me respondi&oacute; que era su hijo lo que yo hab&iacute;a tenido. Luego se paro la mujer y grito delante de todos: No hay duda de que Antonieta es una Bruja, y que todas las noches la visita el diablo. Entonces el juez dijo: Responde de una vez por todas, &iquest;eres bruja o no?, Antonieta dijo con voz fuerte y clara: &iexcl;NO!, por Dios Santo que no, por la Virgen del Rosario que no, por mi vida que no. La gente empez&oacute; a gritar otra vez: &iexcl;Mentirosa!, &iexcl;blasfema !, sabemos que tu eres bruja, y en nombre Santo dices que no eres, eso es sacrilegio, profanaci&oacute;n, burla hacia Dios. Entonces empezaron a decir: Atorm&eacute;ntenla para que hable, atorm&eacute;ntenla para que hable!. El juez con voz fuerte dijo: Enci&eacute;rrenla en la c&aacute;rcel, sin darle pan, solo agua, hasta que no hable. Y as&iacute; fue, ella estuvo encerrada en la c&aacute;rcel por 15 d&iacute;as, sin probar alimento, sin ver la luz del sol. Mientras tanto, afuera de la casa del juicio, la gente del pueblo dec&iacute;a, &iquest;c&oacute;mo es posible que una mujer tan devota y piadosa pueda ser una bruja?, pues si es que se le ahorque o apedree. El joven quien un d&iacute;a hab&iacute;a ido a la casa de Antonieta para traerla a declarar, volvi&oacute; en si, entonces todos comenzaron a preguntarle: &iquest;qu&eacute; paso?, &iquest;qu&eacute; paso?... el dijo con voz temblorosa y llorando: tengo miedo, tengo miedo. No temas dijeron los presentes, nosotros estamos aqu&iacute; y no te pasara nada. Entonces el volvi&oacute; a gritar llorando y desesperado: tengo miedo, tengo miedo. As&iacute; duro tres d&iacute;as, hasta que declar&oacute; que al llegar a la casa de Anonieta, ella lo paso, y cerr&oacute; la puerta de su casa y de repente vio como ella pinchaba un mu&ntilde;eco de trapo con unas enormes agujas, este daba gritos de dolor y se retorc&iacute;a, solo le escurr&iacute;an chorros de sangre. Entonces el joven muy asustado trato de abrir la puerta pero esto era imposible, pues tenia candado. Ella le dio una mordida en el cuello que hizo que este se desmayara, el joven tambi&eacute;n confeso que Antonieta recog&iacute;a tierra del pante&oacute;n a media noche, y la daba mezclada con comida, para mandar de regalo bocadillos a las personas, t ambi&eacute;n confeso que cada noche Antonieta tenia relaciones con el diablo, hacia rituales y bailaba alrededor de una fogata al ritmo de los tambores que tocaban los indios, y que sacrificaba gatos y gallinas para luego ofrec&eacute;rselas a los esp&iacute;ritus del mas all&aacute;, sobre todo en las noches de luna llena. Tambi&eacute;n declaro que ella hab&iacute;a sido causante de muchos abortos, hab&iacute;a hecho impotentes a muchos hombres y est&eacute;riles a muchas mujeres. Esto horrorizo a todos, entonces todo el pueblo y algunos ranchos se reunieron en la plaza para dar muerte a la bruja. Luego el juez ordeno que la sacaran de la c&aacute;rcel y la entrego al pueblo para que la castigaran. Al salir de la c&aacute;rcel la gente le gritaba: &iexcl;bruja!, &iexcl;bruja!, ella con voz fuerte dijo: La pagaran todos, me vengare de ustedes, entonces la indignaci&oacute;n y el coraje de las personas no se hicieron esperar, comenzaron a arrastrarla de su larga cabellera por la calles de tierra de Totatiche, dejando como pedazos de cr&aacute;neo tirados, la apedrearon, la pat earon, la escupieron, la torturaron, y le golpearon su cara hasta destrozarcela. Por fin cuando la creyeron muerta, la tiraron en las afueras del pueblo, pensando que ya hab&iacute;a muerto. Al d&iacute;a siguiente fueron por el cuerpo a donde lo hab&iacute;an tirado, para darle sepultura, y cual va siendo la sorpresa que en el lugar del cuerpo hallaron una mu&ntilde;eca de trapo cubierta de sangre amarrado con cabellos de ella. Los que hab&iacute;an ido, corrieron a avisar lo sucedido, entonces la gente alarmada comenzaron a decir que no hab&iacute;a muerto Antonieta, y que pronto se vengar&iacute;a del pueblo. Mientras tanto algunos de los hombres del pueblo se reunieron y fueron a la casa de Antonieta a buscarla, mas no la hallaron, y uno de ellos diviso a los indios que en otros tiempos acompa&ntilde;aban a Antonieta al pueblo, luego los agarraron y los encarcelaron. D&iacute;a con d&iacute;a les preguntaban que donde estaba la Antonienta, ellos no respond&iacute;an nada, entonces con chicotes de cuero los flagelaban por la espalda y el estomago para que confesaran, pero ellos dando gritos de dolor dec&iacute;an: No sabemos, no sabemos, y solo escurr&iacute;a su sangre como arroyos por todo el suelo, hasta que los mataron de tantos golpes. Paso todo un a&ntilde;o, y todo estaba tranquilo, hasta que una noche, una mujer se despert&oacute; asustadisima al o&iacute;r que su bebe comenz&oacute; a llorar desesperado, entonces oy&oacute; una fuerte carcajada como de viejita, ella asustada comenz&oacute; a mirar a todos lados, entonces oy&oacute; muy cerca de ella, los pasos de un caballo, y vio que era el cuerpo de un chango, con la cara de una mujer marcada con cicatrices, y pies de caballo, que llevaba a su ni&ntilde;o en los brazos, entonces ella agarro un crucifijo y grit&oacute; fuertisimo: &iexcl;Jesucristo amp&aacute;rame!, entonces al ver la cruz y al o&iacute;r esto, el mal&eacute;fico chango con cara de mujer y pies de caballo dio un grito de horror tremendo que despert&oacute; a todos los vecinos, solt&oacute; al bebe y desapareci&oacute; por la ventana, dejando un olor horrible y sofocante como de azufre. A la ma&ntilde;a siguiente, aparecieron sobre la cama muchos cabellos de caballo, al enterarse todas las personas del pueblo se llenaron de un gran temor que los hac&iacute;an temblar de miedo. A la noche siguiente, se escuchaban unos tremendos lloridos por todo el pueblo como si todos los ni&ntilde;os del pueblo llor&aacute;ran, y a la ma&ntilde;ana siguiente, se estremeci&oacute; la piel de todos, al ver absolutamente que todos los ni&ntilde;os menores de 4 a&ntilde;os ten&iacute;an grandes marcas en su cuellito como si fueran mordidas de v&iacute;bora. Los mas grandecitos que hab&iacute;an sido chupados, dijeron que un chango con cara de viejita, los hab&iacute;a mordido y chupado la sangre, y cada vez que los chupaba, les sonre&iacute;a y se pon&iacute;a a bailar. D&iacute;a con d&iacute;a, antes de que oscureciera, se cerraban bien las puertas y ventanas de todas las casas, para que llegando la noche la bruja no entrara a chupar sangre. Todas las madres por miedo a que la bruja oyera los lloridos de los ni&ntilde;os en las noches, para dormirlos pronto les cantaban esta canci&oacute;n: A la rorro ni&ntilde;o, a la rorro ya, duermace mi ni&ntilde;o, que la bruja viene ya?, de aqu&iacute; el tradicional canto que la gente de ahora no sabe su significado. Al llegar la noche solo se o&iacute;an los gritos de gatos, y horribles ladridos de perros, que custodiaban las puertas de las casas, y al sonar en el reloj las doce campanadas de la media noche, se o&iacute;an toquidos en las puertas de las casas, pero nadie abr&iacute;a la puerta, pues sab&iacute;an que entraba la bruja, luego se comenzaba a escuchar por el aire, los gritos espantosos y horribles como si fueran lamentos de una mujer mezclados con el chiflido del viento, que hac&iacute;an estremecer de miedo a los que estuvieran despiertos. As&iacute; duraron los habitant es de Totatiche 9 meses, cerrando puertas y ventanas por miedo a que entrara la bruja a saborear la sangre de los ni&ntilde;os. Entonces todos las criaturas peque&ntilde;as menores de 4 a&ntilde;os durmieron dentro del Templo para estar seguros, ya que en un lugar tan Santo, ella no se atrever&iacute;a a pasar ni mucho menos profanarlo. Mientras tanto, en cada una de las casas aparec&iacute;an de forma misteriosa, grandes figuras monos hechas con cabellos de gente, llenos de sangre. Varios hombres, de los que hab&iacute;an acusado a Antonieta desaparecieron por varios d&iacute;as, hasta que una ma&ntilde;ana algo horrible sucedi&oacute;: descubrieron que en la casa del juicio as&iacute; como la c&aacute;rcel sus paredes se encontraban embarradas de sangre, como signo de burla, luego en los arboles de la plaza de Totatiche se encontraban amarrados partes de cuerpos, por ejemplo; en un &aacute;rbol estaba una pierna, en otro estaba un cuello, en otro estaba la parte del pecho, en otro la cintura, y en otros arboles se encontraban algunos cuerpos con el estomago destazado, amarrados con unos trapos, llenos de pelos de cerdo. Estos eran los cuerpos de algunos que hab&iacute;an acusado a Antonieta, mas sus cabezas nunca aparecieron. Mucha gente fue testiga de lo ocurrido y se llenaron de horror al ver aquello. Pero esto no pod&iacute;a seguir as&iacute;, hasta que una noche, las campanas del pueblo sonaron y se reuni&oacute; toda la gente del pueblo en la plaza, junto con los de los ranchos, con palos, cuchillos y armas, para dar m uerte a la bruja. Esa noche la gente se dirigi&oacute; a la choza de la bruja, llevaban antorchas, que iluminaban el oscuro camino, al llegar a la casa entraron, tumbaron puertas, saquearon cosas, y al no encontrar nada, prendieron fuego a la choza. Entonces uno de los hombres grito: En nombre de Dios te ordenamos que te entregues a nosotros, de repente, una pe&ntilde;a empez&oacute; a arder, y un fuertisimo grito de &iexcl;Noooooooo...! se escucho, que hizo temblar la tierra, y la pe&ntilde;a ardiente se convirti&oacute; en una mujer, ellos se acercaron, y le aventaron agua bendita, entonces la mujer empez&oacute; a retorcerse, y a darse mordidas en las u&ntilde;as, y dio unos horribles gritos. Su cara era espantosa, llena de llagas y cicatrices, y sus cabellos todos desgre&ntilde;ados, entonces la amarraron y la llevaron hasta la plaza del pueblo, mientras que all&aacute;, la dem&aacute;s gente del pueblo estaba esperando. En la madrugada, se coloco un mont&oacute;n de le&ntilde;a verde y seca, y se puso el pat&iacute;bulo donde Antonieta seria quemada por sus horribles cr&iacute;menes, ent onces la amarraron del cuello, de las manos y de los pies, y antes de prender fuego el sacerdote del pueblo se le acerco para darle la absoluci&oacute;n, pero antes de esto le pregunto: Hija &iquest;te arrepientes?, de repente la le&ntilde;a empez&oacute; arder sola, y como si fuera una explosi&oacute;n, el fuego se levanto hasta arriba, entonces el cuerpo de Antonieta empez&oacute; arder, y todo el pueblo ve&iacute;a como su carne se consum&iacute;a entre las llamaradas, ella daba grandes gritos de dolor, que se pod&iacute;an escuchar por todo el pueblo. El fuego ard&iacute;a inmensamente, los gritos de ella se segu&iacute;an escuchando, hasta que de repente se silencio todo, solo segu&iacute;a el fuego ardiendo, como una enorme llamarada, as&iacute; pasaron tres horas, solo volaban las cenizas de su cuerpo. Luego algo sorprendente paso, el fuego se elevo al cielo y formando una gran bola. Que luego se fue volando por el cielo de Totatiche. &iquest;Qu&eacute; paso? Nadie hasta ahorita los sabe, entonces todas las personas muy asustadas corrieron a encerrarse a sus casas. Desde aquel d&iacute;a, las personas juraron no volver a hablar de Antonieta ni de sus maldades.
Solo por las noches se ve&iacute;a esa bola de fuego pasear por los cielos de Totatiche, quienes la miraban muy de cerca, aseguraban que se dibujaba dentro del fuego, la cara como de una mujer que sonre&iacute;a; cosa que muchas personas aseguran ver en estos tiempos. Noche tras noche, el pueblo de Totatiche ve&iacute;a rondar por todas partes estas bola de fuego, y asi paso por mucho tiempo, hasta que de pronto dejo de verse cada noche. Cuentan que en tiempos de la guerra cristera, cuando las personas se escond&iacute;an en los cerros y cuevas de Totatiche, miraban esta bola de fuego que se paseaba por todas partes, acompa&ntilde;ada de un gran lamento lleno de pena. En los a&ntilde;os cuarenta, se oy&oacute; el rumor de que unos vaqueros que cuidaban su ganado sobre las faldas del cerro petacal, descubrieron una tapia muy antigua y quemada, que estaba oculta debido a que las yerbas y ramas la tapaban. Se acercaron para curiosear haber que hab&iacute;a y entraron hasta dentro. La tapia estaba toda quemada pero todav&iacute;a se conservaban algunas piezas hechas de piedra, aunque muy deterioradas por el tiempo, uno de ellos al estar observando una de las piezas se encontr&oacute; con una petaquilla de madera muy antigua, que estaba cubierta de tierra y da caca de p&aacute;jaros, entonces llamo a los otros compa&ntilde;eros para que la abrieran, pensaron que quiz&aacute; podr&iacute;a contener monedas de oro, se acercaron para abrirla, pero de repente la petaquilla sola se abri&oacute;. Ellos se asustaron, pero luego sintieron la curiosidad de ver que era lo que tenia adentro, entonces decidieron analizar y cual va siendo su sorpresa que lo que tenia la petaquilla eran varias mu&ntilde;ecas de trapo muy antiguas, con grandes agujas enterradas, y tambi&eacute;n vasijas de barro muy que conten&iacute;an yerbas mezcladas con pedazos de &oacute;rganos secos, que se encontraban llenos de asquerosos sapos, junto con unos libros de gran tama&ntilde;o que se ve&iacute;an que eran muy antiguos. Estos hombres salieron muy asustados del lugar, y hasta ahora nadie a vuelto a esa tapia antigua, en donde se cree que todav&iacute;a se conserva, ya que este lugar es donde alguna vez vivi&oacute; Antonieta, la famosa bruja de Totatiche. Esta historia ha sido contada de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, solo que pocas personas la saben debido al juramento que un d&iacute;a se hizo, de no volver hablar de Antonieta, aquella bruja que hizo tanto mal a Totatiche. &iquest;Ser&aacute; verdad la historia, o ser&aacute; mentira?, quien sabe, pero una cosa si es cierto, hasta la fecha hay personas que hoy en d&iacute;a, aseguran haber visto una bola de fuego pasear por los cielos de Totatiche noche tras noche.


*Leyenda redactada por Edgar Espitia Pinedo, basada en datos cronol&oacute;gicos de Totatiche, narraciones hechas por las personas mayores y documentos hist&oacute;ricos antiguos. </h4>

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