jago_paco
14/11/2005, 11:34
Te defendí¬ del tiempo
y de la distancia
y del horizonte
y tambií¨n del mar. </p>
Te defendí¬ de los cuatroscientos
soles de la soledad,
de los seis relojes de milhoras
que pasan lento el arenal. </p>
Te defendí¬ de la conquista
y saquí¨ tus piernas blancas del mar
y del cielo
y de la espalda de un glaciar. </p>
Defendí¬ tu nombre del hipí¨rbaton,
de los fonemas y la conjugacií²n,
lo defendí¬ de las mayí¹sculas
y del suplicio de la supresií²n. </p>
Defendí¬ a tu cuerpo de la sorna
y del relente
y de la concrecií²n,
lo defendí¬ tambií¨n de la creacií²n. </p>
Te defendí¬ de las quimeras de la pí*tina,
de los proxenetas de la risa,
de los hexí*gonos y la misa
y tambií¨n te defendí¬ de tu sonrisa. </p>
Te defendí¬ de mí¬ mismo
y de mis manos
y de mi cuerpo. </p>
Defendí¬ tu boca de mis besos,
a tu espalda de mis manos
y defendí¬ a tus piernas de mis ojos
y a tus ojos de mis caricias. </p>
Te defendí¬ de finar mis versos
y crucifiquí¨ como impuestos
mis negaciones,
y terminí¨ por aceptar que hay
mil te quieros
en mis dedos y en tus canciones. </p>
Y ahora camino por ahí¬ -aí¹n sin tí¬-
hipotecando noches de luna
(como estas de octubre)
para poder edificarme un corazí²n. </p>
_________________
...Cuando El Tiempo Sobra; El Cafí¨ No Basta...</p>
y de la distancia
y del horizonte
y tambií¨n del mar. </p>
Te defendí¬ de los cuatroscientos
soles de la soledad,
de los seis relojes de milhoras
que pasan lento el arenal. </p>
Te defendí¬ de la conquista
y saquí¨ tus piernas blancas del mar
y del cielo
y de la espalda de un glaciar. </p>
Defendí¬ tu nombre del hipí¨rbaton,
de los fonemas y la conjugacií²n,
lo defendí¬ de las mayí¹sculas
y del suplicio de la supresií²n. </p>
Defendí¬ a tu cuerpo de la sorna
y del relente
y de la concrecií²n,
lo defendí¬ tambií¨n de la creacií²n. </p>
Te defendí¬ de las quimeras de la pí*tina,
de los proxenetas de la risa,
de los hexí*gonos y la misa
y tambií¨n te defendí¬ de tu sonrisa. </p>
Te defendí¬ de mí¬ mismo
y de mis manos
y de mi cuerpo. </p>
Defendí¬ tu boca de mis besos,
a tu espalda de mis manos
y defendí¬ a tus piernas de mis ojos
y a tus ojos de mis caricias. </p>
Te defendí¬ de finar mis versos
y crucifiquí¨ como impuestos
mis negaciones,
y terminí¨ por aceptar que hay
mil te quieros
en mis dedos y en tus canciones. </p>
Y ahora camino por ahí¬ -aí¹n sin tí¬-
hipotecando noches de luna
(como estas de octubre)
para poder edificarme un corazí²n. </p>
_________________
...Cuando El Tiempo Sobra; El Cafí¨ No Basta...</p>