CIMARRON
15/04/2006, 02:21
Quizás para muchos de ustedes lo que diré a continuación sea completamente intrascendente, y para otros, cosa de cursilerí*a, pero, bueno, aquí* está...</p>
Hoy me enteré de la muerte del hijo de dos años de edad de un buen amigo, y me ha llevado a una reflexión sobre lo que hacemos cada quien en nuestro hogar, con nuestros hijos.</p>
Yo * nunca he pasado por el trance que representa el deceso de alguien cercano, quizás de tí*os, abuelos que nuca traté, de excompañeros de escuela con los que no hubo un gran trato, pero sé que hay en el futuro * muchos fallecimientos por esperar: la gente grande está * más próxima a dar este paso, y aunque me he preparado * para recibir esas noticias, creo que me perturba lo que ha sucedido hoy: removió viejos sentimientos, de esto para lo que uno mismo nunca está preparado y que así*, de repente, suceden. * Hace tiempo ya, algunos años de hecho, tuve que hacer una llamada desde la Cruz Roja, diciéndole a un padre que su hijo habí*a sufrido un accidente, y al llegar él a donde yo estaba, tuve que verlo a los ojos para decirle que su hijo habí*a muerto.</p>
A mis hijos cada vez que puedo, los abrazo y les digo lo que siento por ellos, y aíºn así*, no sé si esté haciendo lo que * debo por ellos, y aquí* acepto * el íºnico temor que tengo en esta vida: que a alguno de ellos les pase algo que me impida volver a abrazarlos y a darles un beso.</p>
Decí*a una señora conocida mí*a: los padres nunca deben enterrar a sus hijos, y ahora que lo veo más de cerca lo comprendo.</p>
No sé cuántos de los foristas que lean esto tengan hijos, * o a cuántos les interese, pero * ante los hechos, * hay que cuidar mucho a los nuestros, que un segundo de descuido no sea la causa de su muerte; que no por un momento de otras ocupaciones desviemos el cuidado hacia ellos, sobre todo cuando estén en * situaciones que de por sí* llevan riesgo, aunque estén en la casa propia, aunque sean los mejores en lo que hacen: la alberca de *su propia casa fué el escenario triste de esta historia.</p>
Valoremos a nuestros hijos... * si vemos en nuestro alrededor lo que tenemos, nada de ello se compara a la vida de un pequeño, de un hijo; y nada o todo de lo que tenemos podrá recuperar * la pérdida de alguien a quien vimos crecer, y a quien por vez primera escuchamos decir "papá"</p>
Ojalá y este tema no se convierta en un ring de posiciones teológicas, filosóficas o morales, * o que no sea usado para denostar lo que escribo con pesar y con preocupación por los mí*os.</p>
Lo dejo aquí*, para quien lo quiera leer, para quien lo quiera tomar.</p>
Miguel íngel, descansa en paz</p>
Hoy me enteré de la muerte del hijo de dos años de edad de un buen amigo, y me ha llevado a una reflexión sobre lo que hacemos cada quien en nuestro hogar, con nuestros hijos.</p>
Yo * nunca he pasado por el trance que representa el deceso de alguien cercano, quizás de tí*os, abuelos que nuca traté, de excompañeros de escuela con los que no hubo un gran trato, pero sé que hay en el futuro * muchos fallecimientos por esperar: la gente grande está * más próxima a dar este paso, y aunque me he preparado * para recibir esas noticias, creo que me perturba lo que ha sucedido hoy: removió viejos sentimientos, de esto para lo que uno mismo nunca está preparado y que así*, de repente, suceden. * Hace tiempo ya, algunos años de hecho, tuve que hacer una llamada desde la Cruz Roja, diciéndole a un padre que su hijo habí*a sufrido un accidente, y al llegar él a donde yo estaba, tuve que verlo a los ojos para decirle que su hijo habí*a muerto.</p>
A mis hijos cada vez que puedo, los abrazo y les digo lo que siento por ellos, y aíºn así*, no sé si esté haciendo lo que * debo por ellos, y aquí* acepto * el íºnico temor que tengo en esta vida: que a alguno de ellos les pase algo que me impida volver a abrazarlos y a darles un beso.</p>
Decí*a una señora conocida mí*a: los padres nunca deben enterrar a sus hijos, y ahora que lo veo más de cerca lo comprendo.</p>
No sé cuántos de los foristas que lean esto tengan hijos, * o a cuántos les interese, pero * ante los hechos, * hay que cuidar mucho a los nuestros, que un segundo de descuido no sea la causa de su muerte; que no por un momento de otras ocupaciones desviemos el cuidado hacia ellos, sobre todo cuando estén en * situaciones que de por sí* llevan riesgo, aunque estén en la casa propia, aunque sean los mejores en lo que hacen: la alberca de *su propia casa fué el escenario triste de esta historia.</p>
Valoremos a nuestros hijos... * si vemos en nuestro alrededor lo que tenemos, nada de ello se compara a la vida de un pequeño, de un hijo; y nada o todo de lo que tenemos podrá recuperar * la pérdida de alguien a quien vimos crecer, y a quien por vez primera escuchamos decir "papá"</p>
Ojalá y este tema no se convierta en un ring de posiciones teológicas, filosóficas o morales, * o que no sea usado para denostar lo que escribo con pesar y con preocupación por los mí*os.</p>
Lo dejo aquí*, para quien lo quiera leer, para quien lo quiera tomar.</p>
Miguel íngel, descansa en paz</p>