Sagan
27/02/2006, 20:30
Muchos queremos saber cómo ahuyentar malos espí*ritus, huir de energí*as negativas, de encantamientos de brujas, de magia negra y de maleficios y poder vivir con más tranquilidad sin esas amenazas sobre nuestras cabezas. Existen multitud de remedios en tiendas de esoterismo, videntes, adivinos que nos pueden aconsejar echando las cartas del tarot y sacerdotes de cultos paganos que practican el exorcismo.
Lamentablemente, las malas influencias seguirán ahí* después de la intervención de esos y cualesquiera otros factores, porque para eliminar el mal hay que eliminar la causa, no añadir elementos que la distraigan. Cuando ya lo haya probado todo sin resultado, le propongo el verdadero remedio.
Esta es mi receta secreta: NO SE LO CREA.
Piense que es todo mentira. El escepticismo es el más fuerte de los poderes sobrenaturales. Ante la presencia de un escéptico toda la magia desaparece, las energí*as negativas dejan de existir, los espí*ritus no se manifiestan y ni las brujas ni los adivinos tienen influencia alguna sobre el futuro ni el presente. ¿No quiere usted tener ese poder?
Si de verdad quiere acabar con el mal que le atormenta, infórmese. Pregunte a un escéptico. Lea un libro que desenmascare las mentiras de los parapsicólogos; por ejemplo lea un libro de Martin Gardner o de James Randi. Verá que no todo es inexplicable, o lo que es más, que todo lo que le han dicho que es inexplicable resulta que es explicable. Aprenda sobre psicologí*a (sin "para"). Hay muchos más fenómenos de los que parece cuya explicación reside íºnicamente en la persona que los comunica, y no más allá.
Muchos le intentarán engañar afirmando que se equivoca, que todo eso es verdad, pero si realmente quiere deshacerse del mal que le aqueja, no les haga caso. Aprenda dónde está la íºnica, verdadera conspiración, la que hasta ahora le han ocultado: la del negocio del esoterismo, que mueve cientos de millones de pesos al año; la de los vendedores de misterio, de libros, de amuletos; la de los que venden caros remedios contra las enfermedades a base de plantas baratas que cobran a precio de orquí*deas. Todos ellos conspiran contra usted haciéndose pasar por poderosos porque quieren sacarle su dinero, y si lo que usted diga demuestra que no cree en ellos, ellos acabarán reaccionando violentamente. Haga la prueba. Pero tenga cuidado, algunos pueden llegar a ser muy peligrosos. Unos pocos de ellos están lo bastante locos como para echar piedras sobre su propio tejado; es el caso de Lafayette Ronald Hubbard, fundador de la Iglesia de la Cienciologí*a (o Cientologí*a), que llegó a confesar en un libro: "La íºnica manera de controlar a la gente es mentirles". Esta Iglesia ha matado, y no dude de que volverá a hacerlo.
Hágase fuerte en su posición escéptica y verá cómo de repente la telequinesia deja de ser posible, los muertos no nos persiguen, las apariciones desaparecen, las almas sólo están en los corazones de las personas vivas, las brujas no tienen poder (más alla de poder darnos un puñetazo), los videntes sólo ven lo que usted les dice, el tarot es una patraña y su destino depende de usted. !Ay, qué he dicho! No se me vaya a asustar... ¿Y si resulta que su destino depende realmente de usted?
La mente es poderosa, muy poderosa, sí*; pero no de la forma que los vendedores de misterios nos quieren hacer creer.
Artí*culo tomado de: http://locomundo.blogspot.com/2004/11/poder-exorcista-contra-espiritus-y.html
Lamentablemente, las malas influencias seguirán ahí* después de la intervención de esos y cualesquiera otros factores, porque para eliminar el mal hay que eliminar la causa, no añadir elementos que la distraigan. Cuando ya lo haya probado todo sin resultado, le propongo el verdadero remedio.
Esta es mi receta secreta: NO SE LO CREA.
Piense que es todo mentira. El escepticismo es el más fuerte de los poderes sobrenaturales. Ante la presencia de un escéptico toda la magia desaparece, las energí*as negativas dejan de existir, los espí*ritus no se manifiestan y ni las brujas ni los adivinos tienen influencia alguna sobre el futuro ni el presente. ¿No quiere usted tener ese poder?
Si de verdad quiere acabar con el mal que le atormenta, infórmese. Pregunte a un escéptico. Lea un libro que desenmascare las mentiras de los parapsicólogos; por ejemplo lea un libro de Martin Gardner o de James Randi. Verá que no todo es inexplicable, o lo que es más, que todo lo que le han dicho que es inexplicable resulta que es explicable. Aprenda sobre psicologí*a (sin "para"). Hay muchos más fenómenos de los que parece cuya explicación reside íºnicamente en la persona que los comunica, y no más allá.
Muchos le intentarán engañar afirmando que se equivoca, que todo eso es verdad, pero si realmente quiere deshacerse del mal que le aqueja, no les haga caso. Aprenda dónde está la íºnica, verdadera conspiración, la que hasta ahora le han ocultado: la del negocio del esoterismo, que mueve cientos de millones de pesos al año; la de los vendedores de misterio, de libros, de amuletos; la de los que venden caros remedios contra las enfermedades a base de plantas baratas que cobran a precio de orquí*deas. Todos ellos conspiran contra usted haciéndose pasar por poderosos porque quieren sacarle su dinero, y si lo que usted diga demuestra que no cree en ellos, ellos acabarán reaccionando violentamente. Haga la prueba. Pero tenga cuidado, algunos pueden llegar a ser muy peligrosos. Unos pocos de ellos están lo bastante locos como para echar piedras sobre su propio tejado; es el caso de Lafayette Ronald Hubbard, fundador de la Iglesia de la Cienciologí*a (o Cientologí*a), que llegó a confesar en un libro: "La íºnica manera de controlar a la gente es mentirles". Esta Iglesia ha matado, y no dude de que volverá a hacerlo.
Hágase fuerte en su posición escéptica y verá cómo de repente la telequinesia deja de ser posible, los muertos no nos persiguen, las apariciones desaparecen, las almas sólo están en los corazones de las personas vivas, las brujas no tienen poder (más alla de poder darnos un puñetazo), los videntes sólo ven lo que usted les dice, el tarot es una patraña y su destino depende de usted. !Ay, qué he dicho! No se me vaya a asustar... ¿Y si resulta que su destino depende realmente de usted?
La mente es poderosa, muy poderosa, sí*; pero no de la forma que los vendedores de misterios nos quieren hacer creer.
Artí*culo tomado de: http://locomundo.blogspot.com/2004/11/poder-exorcista-contra-espiritus-y.html